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Técnica y ejercicios / 30/9/2026

Curl femoral sentado y tumbado: ajustes y ejecución paso a paso

La posición del asiento, el rodillo y los apoyos condiciona cómo ejecutas el curl femoral. Repasamos los ajustes y errores habituales de las variantes sentada y tumbada para que llegues a la primera serie con todo preparado.

POR Redacción Olimpo NGR Gym

Un banco de curl predicador con tapicería roja y un barbell en un gimnasio con paredes rojas y suelo de madera.

Llegas al curl femoral, cambias el peso y empiezas. Pero la persona anterior podía tener otra estatura, otra longitud de pierna y una posición de trabajo distinta. Si mantienes sus ajustes, puedes terminar recolocándote en cada repetición, sujetándote con demasiada fuerza o moviendo la cadera para completar el recorrido.

Antes de hacer la primera serie, dedica un momento a colocar bien los apoyos. Aquí vamos a trabajar la ejecución del curl femoral sentado y del curl femoral tumbado, dos ejercicios del catálogo de Olimpo con ficha y vídeo. El objetivo es que sepas qué revisar, cómo empezar y qué corregir cuando la postura cambia durante la serie.

Antes de tocar el peso, identifica los ajustes

En ambas variantes flexionas las rodillas contra una resistencia. La diferencia más visible es la posición del cuerpo: en una trabajas sentado y en la otra, tumbado boca abajo. Esa diferencia obliga a revisar los apoyos de forma distinta.

Localiza el eje de giro de la máquina, el rodillo que contacta con la parte baja de las piernas y los elementos regulables. No todos los modelos ofrecen los mismos ajustes ni utilizan el mismo sistema de bloqueo. Si no sabes qué mueve una palanca, pregunta antes de accionarla.

En Olimpo todas las máquinas llevan un QR que enlaza a su vídeo de ejecución. Consúltalo para reconocer el movimiento en esa máquina concreta. Después, adapta los ajustes a tu posición; copiar la postura del vídeo no significa copiar exactamente una distancia o un punto de regulación.

Haz los cambios con la máquina en reposo y comprueba que cada elemento queda fijado antes de empezar.

Curl femoral sentado: coloca primero la rodilla

Siéntate y apoya la espalda en el respaldo. Busca que la articulación de la rodilla quede aproximadamente alineada con el eje de giro de la máquina. La referencia está en el lateral de la rodilla, no en la punta de esta.

Si el asiento o el respaldo permiten regulación, utilízala para encontrar esa posición sin tener que deslizar la pelvis hacia delante. Debes poder mantenerte apoyado durante todo el movimiento.

Revisa estos puntos antes de cerrar el apoyo de los muslos:

  • La espalda permanece apoyada y la pelvis no queda adelantada respecto al respaldo.
  • El borde del asiento no te comprime de forma molesta detrás de las rodillas.
  • El rodillo inferior contacta con la zona baja de la pantorrilla, por encima del talón, sin quedar directamente sobre él.
  • Las dos piernas quedan colocadas de forma simétrica.

Después ajusta el apoyo de los muslos, si es regulable. Debe sujetarlos para que no se levanten al flexionar las rodillas. Necesitas una sujeción firme, pero no una presión que te obligue a cambiar de postura.

Si la máquina permite regular la posición inicial, elige una apertura desde la que puedas comenzar sin forzar la extensión de las rodillas ni perder el apoyo de la espalda.

Curl femoral sentado: completa la repetición sin deslizarte

Sujeta las empuñaduras y flexiona las rodillas para llevar el rodillo hacia abajo y hacia atrás, siguiendo el recorrido de la máquina. Mantén los muslos bajo el apoyo y evita impulsarte con el tronco.

Continúa hasta donde puedas llegar sin que la pelvis se desplace. Después deja que las piernas vuelvan a la posición inicial de forma controlada. No sueltes la resistencia al final de la vuelta ni busques golpear los topes para marcar cada repetición.

Durante las primeras repeticiones, fíjate en tres detalles:

  • El rodillo mantiene un contacto estable con las piernas.
  • Los muslos no se levantan contra el apoyo.
  • La espalda no se separa del respaldo para terminar el movimiento.

Si alguno cambia, detén la serie y revisa la colocación. Seguir mientras te deslizas hace más difícil saber qué está fallando.

Curl femoral tumbado: apoya el cuerpo antes de flexionar

Túmbate boca abajo siguiendo la forma del banco y coloca las rodillas aproximadamente a la altura del eje de giro. Evita quedar demasiado adelantado o retrasado: ambas posiciones pueden alterar el contacto con el rodillo durante el movimiento.

Ajusta el rodillo, cuando el modelo lo permita, para que apoye en la parte baja de las pantorrillas, por encima de los talones. No debería quedar sobre la planta del pie ni tan arriba que te resulte difícil mantener un contacto estable.

Apoya el tronco y la pelvis, y utiliza las empuñaduras para sujetarte. Coloca la cabeza en una posición cómoda, sin levantarla continuamente para mirarte en un espejo.

Antes de empezar, comprueba que puedes flexionar un poco las rodillas sin que el cuerpo se desplace por el banco. Si ya necesitas recolocarte en ese primer tramo, revisa la posición antes de continuar.

Curl femoral tumbado: evita terminar levantando la cadera

Flexiona las rodillas acercando los talones hacia los glúteos. Esa dirección sirve como referencia; no necesitas llegar a tocarlos. El final del recorrido debe permitirte mantener la pelvis apoyada y el movimiento bajo control.

Al bajar, extiende las rodillas progresivamente. Evita dejar caer las piernas o rebotar para enlazar la siguiente repetición. Mantén una colocación de los pies cómoda y estable, sin girarlos de forma exagerada buscando un efecto distinto.

Una señal fácil de observar es que la cadera empieza a levantarse al final de cada repetición. Si ocurre, para y revisa el ajuste, la resistencia y el recorrido que estás intentando completar. No añadas movimiento de la espalda para llevar el rodillo unos centímetros más arriba.

Cuatro errores que conviene corregir en el momento

  • El rodillo se desplaza mucho sobre la pierna. Revisa la alineación de la rodilla con el eje y la posición del rodillo. Un pequeño cambio de contacto puede ocurrir; que termine en una zona distinta merece revisar el ajuste.
  • El cuerpo se mueve antes que las piernas. Vuelve a colocar los apoyos y empieza sin tirón. Si no puedes mantener la posición, reduce la resistencia para practicar.
  • Cada repetición tiene un recorrido diferente. Define un inicio y un final que puedas repetir con control. Cuando necesites compensar para continuar, termina la serie.
  • La vuelta se convierte en una caída. Acompaña el movimiento de regreso y conserva el control hasta la posición inicial.

Si aparece dolor, detén el ejercicio. No intentes resolverlo forzando el recorrido o cambiando ajustes repetidamente; consulta a un profesional sanitario si persiste.

Una comprobación breve antes de las series

Haz unas pocas repeticiones de prueba con una resistencia fácil de controlar. Confirma que los apoyos permanecen estables, que el rodillo no cambia de sitio de forma marcada y que puedes repetir el mismo recorrido sin recolocarte.

Anota los ajustes que te funcionan para esa máquina. Te servirá registrar la posición del asiento o respaldo, del rodillo y del apoyo de muslos cuando sean regulables. En la siguiente sesión tendrás una referencia, aunque conviene comprobarla antes de empezar.

Si necesitas ayuda para integrar estos ejercicios en tu rutina, puedes consultar las opciones de entrenamiento de Olimpo, que incluyen rutinas personalizadas y asesoramiento técnico en sala.

Ven a entrenar a Olimpo NGR GYM, en Calle Clavel 8, Rincón de la Victoria, Málaga. Si quieres aprender a ajustar estas máquinas y practicar su ejecución, contacta con nosotros por WhatsApp y cuéntanos qué necesitas.